tapa de calamaras andaluces

¿Calamares a domicilio en Logroño? ¡Claro que sí, guapi!

Nunca falla. Cuando se acerca el veranito, eso de tomarse una ración de calamares con una cervecita fresca forma parte de la tradición. Si tanto te gusta esta combinación, ¿para qué esperar al verano y a las terrazas? Es más, ¿para qué salir de casa? En Sport Tavern te llevamos tus platos con calamares a la puerta para que disfrutes de los sabores que más te gustan desde la comodidad de tu hogar.

¿Cuántas formas hay de comer calamares?

¡Marchando una de calamares! Son el plato estrellas de bares y tabernas a lo largo y ancho del territorio nacional Y tú estás de suerte porque, ¿sabes qué? Los mejores calamares fritos los tienes aquí, muy cerquita de tu casa. Tan cerca que, o te bajas a tomártelos con nosotros en el Sport Tavern, o nos avisas para que te los subamos a casa.
Seguro que conoces mil maneras de comerte un plato de calamares, pero a nuestro cocinero lo que le van son las recetas que gustan a todos por igual: niños, jubilados, señoras con foulard, hipsters, hippies o gafapastas. Un buen calamar no entiende de edad, de clases sociales o de tribus urbanas. ¿Y sabes cuál es el plato de calamares por excelencia? ¡Los calamares fritos!
Si hoy no estás de humor para salir de casa o si lo que pasa es que no te apetece compartir con nadie tu menú, te llevamos una ración de calamares a la puerta de tu domicilio para que los disfrutes sólo o con esa única persona que está autorizada a meter la mano en tu plato. Además, te damos tres opciones entre las que elegir cómo te los quieres comer:

Versión campeón del mundo

Pídete un bocadillo Camacho y demuestra que, cuando se trata de comer calamares, eres invencible.

Versión light

Acompaña tus calamares de toda la vida con una combinación de lechugas variadas, cebolla fresca y un chorrito de ali-oli en la ensalada Iniesta.

Versión cañí

Para los amantes de lo clásico y los que no tienen reparos a la hora de compartir un buen plato de calamares a la andaluza, ¡una ración de Tyson mi arma!

Tiernos por dentro, crujientes por fuera: los mejores calamares, ¡y sin esfuerzo!

No vayas a pensar que es tarea sencilla. Encontrarle el puntito exacto a unos buenos calamares puede ser mucho más difícil de lo que habías imaginado. Y si no, haz la prueba. Primero, vas a tener que tomarte la molestia de ir al mercado y comprar una buena cantidad de calamares frescos, limpios y cortados en anillas (esto ya depende mucho del humor con el que te atienda en pescadero).
Luego viene la gracia del asunto, que está en conseguir el rebozado perfecto. No te vayas a quedar corto de harina, ni te vayas a exceder con el huevo y, por supuesto, no te olvides de pasarlos por cerveza o de incluir levadura en la mezcla si quieres que ésta suba y tus calamares fritos se queden como los del restaurante.
Y cuando ya pensabas que lo peor había pasado, llega lo verdaderamente difícil: la hora de freírlos. Y venga aceite para aquí… Y venga aceite para allá… Y mientras tanto, unas anillas de calamar ya se están chamuscando al tiempo que las otras todavía no han cogido ni color. ¿De verdad que te merece la pena montar todo este chiringuito en la cocina?
¡Claro que no! Con lo fácil que es llamar por teléfono a Sport Tavern o, mejor aún, utilizar su aplicación gratuita para que tu pedido de calamares llegue a casa en un santiamén, calentito y con esa textura que sólo saben obtener los grandes cocineros. Y no tendrás que echar a suertes quien pone la mesa, quién limpia la cocina o quién friega los platos. Gracias a Sport Tavern, comerse unos calamares fritos es tan sencillo y tan rápido que todo el mundo acabará satisfecho y de buen humor.

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